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Cuidado de los Vasos térmicos

Creo que todos estamos de acuerdo en que, al realizar una compra, queremos invertir bien nuestro dinero. Por ello, tanto si ya has comprado un estupendo vaso térmico como si estás a punto de hacerlo, te contamos cuáles son los cuidados de los vasos térmicos.

Vasos térmicos abiertos  

​Un vaso térmico de doble pared de calidad realmente no precisa de muchos cuidados. Lo importante para disfrutar de un mantenimiento sencillo es elegir el modelo de mejor calidad y que mejor se adapte a tus necesidades.
La limpieza es uno de los puntos que más preocupa, sobre todo a quien le toca fregarlos. Pues bien, no te preocupes porque un vaso térmico de cerveza, una copa de vino térmica, un vaso térmico de té, una jarra o un vaso de zumo térmico de calidad siempre se va a poder lavar en el lavavajillas.


en en cuenta que estos están fabricados en vidrio o en plástico por lo que, tal y como ocurre con los vasos convencionales, podemos lavarlos a máquina.
Pero si no es el caso, lavarlos a mano es una tarea sencilla y sin pérdida. Fregaplatos con pH neutro agua calentita ¡y a frotar! Verás que no es nada difícil que tu jarra de cerveza térmica quede impoluta. No es necesario utilizar ningún producto extra ni ideas raras.
Eso sí, si abusas del lavavajillas es posible que tu vaso térmico de doble pared empiece a perder algo de transparencia. También le ocurre al resto de tu vajilla. Esto sucede por la acumulación de pequeñas ralladuras provocadas por el mecanismo del lavaplatos o por la acumulación de cal.
Para devolverle su brillo natural prueba a frotarlo con vinagre blanco o con pasta de dientes (como los faros del coche antes de llevarlo a pasar la ITV).
Otra solución más "profesional" será meter todo el conjunto de vasos térmicos en el lavavajillas, sin ninguna bandeja o rejilla metálica u otros elementos que contengan metal e incluir cristales de ácido cítrico para poner en marcha un programa de lavado a 60º, sin olvidar, por supuesto, un completo programa de enjuagado que dejará tu vaso térmico como nuevo, listo para usarlo durante años.
Por último, y en el caso de los vasos térmicos de vidrio, cualquier cera para cristales lo dejará perfecto después de un buen frote.
Vigila, eso sí, que tu vaso de cerveza térmico de doble pared se pueda meter en el congelador. Así, disfrutarás de la bebida dorada a una temperatura irresistible y durante horas.
Lo mismo ocurre con el microondas. Aunque no es lo común, pues no hace falta, no está de más que tengas en cuenta el adquirir un vaso de té térmico para, si se da el caso, ponerlo a calentar al microondas.
​En ambos casos, los cuidados son tan simples como no meterlos en el congelador o el microondas si no son adecuados para ello.


Vasos térmicos cerrados

Por último, y aunque no nos compete tanto, queremos también comentar que el mantenimiento de los vasos y jarras térmicas cerrados sí es algo más laborioso.
Evidentemente al contar con una tapa y con materiales como la goma, lavar este producto es más difícil. Por supuesto, no es una tarea imposible, pero, como es de entender, es más difícil que lavar un vaso térmico abierto.
La goma debe extenderse por completo para limpiarse, sino, se almacenarán bacterias y humedad en sus entresijos. También, al ser más hondos, cuesta más introducir la mano para fregarlos.
Como los anteriores, la mayoría de modelos permiten meterse al lavavajillas, aunque es muy importante asegurarse de ello antes de comprarlos si no solemos lavar a mano.
​Lo mismo pasará con el microondas. Aunque no deberías necesitar utilizarlo, algún vaso térmico cerrado puede no ser apto para microondas, por ejemplo los de acero inoxidable. Ten mucho cuidado con esto porque puedes perder tu electrodoméstico.